"Puedo escribir los versos más tristes esta noche."
Pablo Neruda

Puedo pero no quiero referirte ahora la historia más triste de la tierra, en esta tarde de lunes, cuando se termina el ciclo agostado de los campos, se activan los gregorianos en los colegios, y parece que todo pudiera suceder. Pablo era un tontolaba porque estrelladas todas las noches son; nada de titilar en azul sino en blanco, los astros detrás, sobre el rojo de la ausencia, con lo negro que en el dolor es y en el viento canta. Puedo pero no quiero…: a veces ella también me quiso. En alguna noche como ésta la tuve entre mis brazos. Es que la beso, ahora y siempre, inmerso en este verde paraíso que esculpen sus ojos en mi alma rendida. Él pensaba que ya no era suya, que la había perdido, que la noche era más que mayúscula sin ella. Yo y el verso del agua, la moneda en el rocío, el amor que no se sostiene en un abrazo. Puedo pero no quiero cerrar los ojos. Yo la quiero, es cierto, pero la quiero en este corto minuto del amor que ilumina el tiempo, en este largo lapsus del olvido, sentado en esta frágil espiga que el viento mece.